

El 27 de diciembre de 1982 hice este fotomontaje por el clásico procedimiento de copia-recorta-pega-reduce-copia (lo del photoshop no existía ni en las películas de ciencia-ficción).
Me pareció que había quedado tan bien, que me fuí a los periódicos locales a ofrecer mi trabajo. Después de alguna negativa aderezada con frases de ingenioso cachondeo, llegué a las oficinas de Aragón-expres donde su director D. Eduardo Fuembuena me vaticinó un gran futuro en esto de la prensa y para confirmarme lo dicho, me soltó 2000 pesetas de la época (todo un capital), y se quedó las fotos para su publicación.
Al dia siguiente apareció el reportaje en forma de inocentada en la última página y algunos crédulos ciudadanos se acercaron al rio para contemplar el desastre... yo por mi parte, compré una docena de ejemplares y todavía conservo el de la foto.