La estación internacional de Canfranc.
Encuentro estas fotografías de la estación de Canfranc tomadas hace ocho años con una cámara digital Olympus de 4 megapixeles, que por aquel entonces era todo un portento tecnológico y que ahora está superado por cualquier teléfono móvil. En las imágenes aún es posible ver restos del mobiliario de la enfermería, del vestíbulo y de las zonas de recepción de equipajes. En el bar se adivina lo que queda de una máquina pin-ball, y los techos mantienen unas molduras a las que las manchas de humedad proporciona texturas verdosas.
Hace años que no voy por allí, pero imagino que poco o nada queda de todo esto; La estación está de obras desde hace tiempo, para convertirla en galería comercial, hotel de lujo, restaurantes, etc.
Me temo que la próxima vez que vaya, encontraré superficies pulidas, letreros luminosos, y algún guardia jurado que tendrá entre sus funciones la de advertir de la prohibición de hacer fotos....










4 comentarios:
maravillosas, de esto no queda nada.... me encanta ese pineal destrozado
No me extraña que no quede nada.. Aquí las restauraciones y el patrimonio se limitan a la fachada en el mejor de los casos. Los interiores se suelen dejar abandonados para que sean saqueados y vandalizados hasta que llegue el momento en que su recuperacíón sea imposible, después piqueta y a continuación, hotel, spa, centro comercial, pisos locales y oficinas... en resumen; Especulación
Otro día, el balneario de Panticosa, más de lo mismo...
Alaaaaa!! Eso si llegué a verlo yo! Dormí de pequeña con un saco de dormir por allí, me acuerdo que me sentía como si estuviese en el titanic...jajaja
Iratxe
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